SABES SOBRE EL BINGE EATING

El famoso binge eating es nada menos que los atracones de comida, comer compulsivamente. Cuando sientes que no te puedes detener aunque ya estés satisfecha. Puedes comer mucho, rápidamente aunque no tengas hambre y es probable sentir vergüenza al respecto unas horas después.

El habito clave detrás del comer compulsivamente o los atracones es “no pensar”. Es no estar en tono con tus sentimientos y sensaciones físicas en el momento presente. La comida es la droga más fácil de encontrar. Piénsalo: cuando comes compulsivamente, utilizas la comida para ayudarte a lidiar con el estrés que te crean algunos sentimientos desconectándote de tu mente y la realidad en alguna manera. Buscando alivio y desviarte de tus emociones, hacer como que no sientes.

La verdad es que los atracones o comer compulsivamente es un intento de hacernos sentir mejor. Y por supuesto no hay nada de malo con el de tratar de calmarnos, es una intensión saludable. Pero comer de más cuando estamos hambrientas del corazón y no del estomago es una forma de lastimar a nuestro cuerpo y espíritu.

Para romper con este problema primero debemos de estar consientes de por qué recurrimos a comer compulsivamente para “resolver” nuestros problemas. El refugiarse en la comida nos hace sentir a salvo mucho más que confiar en las personas. La comida jamás te deja, nunca te rechaza y nunca muere. Es la única relación donde tu decides hasta donde, cuando y a cuanto quieres llegar.

En el Centro de Desordenes Alimenticios de Nueva York se han diagnosticado 15 detonantes que provocan que comas a atracones. La mayoría de las personas encajan en mas de una categoría así que no te asustes si tu que nunca has sido un comedor compulsivo encajas en alguna de ellas. Conciencia y aceptación son los primeros pasos para ayudarte a obtener el control.

 

1. Hacer constantes dietas

Por cada dieta que sigues, hay una posibilidad igual y una opuestapara un atracón esperando a estallar. Cuando tu dieta te priva de muchas cosas al restringirte alimentos, puede causar que lo compenses después comiendo de más y compulsivamente.

Por ejemplo Emilia, que decidió perder peso antes de su boda. Después de tolerar una dieta de muy baja carga calórica por 2 semanas, se encontró comiendo a atracones sin parar para compensar el tiempo en el que se sintió privada de cosas que le gustan.

2. Aburrimiento

Sentimientos de vacío interior y/o no saber como estar solo son frecuentemente un detonador de los atracones.

Silvia trabajaba bajo mucho estrés y cuando llegaba a casa después del trabajo, se sentía aburrida sin esa constante estimulación de su trabajo. Su refrigerador se volvió su mejor amigo para liberarse del aburrimiento. ¿Te suena conocida esta historia?

3. Enojo

Comer para quitarte el enojo es seguido descrito como una forma de rellenar tus sentimientos: los alimentos se convierten en una barrera que nos impide descargar esos peligrosos sentimientos como el enojo.

Karina estaba furiosa con su suegra por la constante critica de cómo trataba a su esposo. Tratando de ser cordial, no dijo nada y descargo su enojo mediante atracones durante la noche masticando y mordiendo compulsivamente.

4.Soledad

Sentirse sola puede causar que comas de más para sentirte acompañada.

Amanda vivía sola y cuando no tenia planes para salir con sus amigos después del trabajo, se rellenaba de comida para compensar su soledad.

6. Sentirse Abrumado

Cuando tienes muchas responsabilidades tal vez quieras encontrar una distracion mediante comer compulsivamente.

Sara estaba cuidando a sus hijas y a su mama con cáncer de mama. Cuando necesitaba un respiro serefugiaba en un oasis de atracones para aliviar sus sentimientos.

7. Depresión

Muchas personas sufren de depresión y buscan confort o sentirse acompañadas mediante el comer compulsivamente.

Después de que el gatito de Lorena falleció, se refugio en la comida para aliviar su dolor. Estaba triste de haber perdido a su gato y se sentía apenada de lo que la gente diría si lo expresaba diciéndole que solo era un gato. La comida le ofrecía amor y aceptación incondicional.

8. Envidia

La envidia, codicia y celos son sentimientos amargos difíciles de tragar. La gente se refugia en la comida para camuflajear estos sentimientos.

Cuando Catalina descubrió que su mejor amiga estaba comprometida sintió más envidia que gusto. Avergonzada por ese enorme sentimiento de celos, trato de limpiar esos sentimientos inaceptables comiendo compulsivamente.

9. Rechazo

Si, la comida puede proveerte de confort y conexión. Pero no cura el dolor emocional. Muchas personas tratan de crear una conexión con la comida como una forma de evitar el dolor al rechazo.

El novio de Estela corto con ella bruscamente y sin una explicación real. Comer demás se volvió el sustituto de una cita en los fines de semana.

11. Indecisión

Comer compulsivamente toma energía y planeación y puede ser más apetitoso que alguna tarea pendiente que tengas por ahí. Por esa razón los atracones son usados muy seguido como una manera de evitar y táctica de indecisión a actuar.

Diana estaba en una maestría muy difícil. Temerosa de estudiar y escribir trabajos, se la pasaba comiendo atrasando el momento de sentarse a trabajar.

12. Miedo

Muchas personas temen llorar o expresar emociones extremas. Como resultado prefieren comer compulsivamente en lugar de llorar por miedo que una vez que empiecen a llorar nunca puedan parar.

13. Resentimiento

Así como el miedo, el resentimiento puede causarte que te tragues sentimientos incomodos y los olvides con comiendo por sentimientos en lugar de confrontar el problema.

Mariana sintió tanto resentimiento a su jefe por negarle el aumento de salario. Que temerosa de confrontarlo enterró el sentimiento comiendo compulsivamente.

 

Ahora que has identificado que detonantes hacen que se dispare un atracón, mantente alerta para encontrar lo que te estresa. Trata de crear un plan alternativo cada vez que te sientas vulnerable e incluye grandes dosis de auto-compasión.

Recuerda: Estar consiente y aceptarte junto con una acción para mejorar tu situación es la clave del progreso.