EVITA COMER POR EMOCIONES

De alguna forma todos hemos estado ahí. Comienza con un pedazo de chocolate, una rebanada de pastel y sigue con medio galón de helado.

Te vas a la cama cansada y enferma, sintiéndote llena, fuera de control y sabes que te auto saboteaste.

Esto se llama comer por emociones, y pasa más seguido de lo que imaginas. Esto puede ocurrir en cualquier momento en que te encuentres comiendo de más y nada saludable por razones diferentes real hambre física.

Las empresas de comida procesada desean con la mercadotecnia crear una conexión entre la comida y la emoción.  Para crear una atracción la mercadotecnia de alimentos promete un beneficio emocional más allá del alimento como confort, excitación, pertenencia.

Tú puedes ponerle fin a esto. Siguiendo estos pasos.

1. No te abandones.

Comer por emociones provee un alivio de lo que te molesta, provee momentáneamente una sensación de placer y satisfacción cuando sientes algo que no quieres enfrentar. Comer de más tiene un efecto adormecedor, suavizador de sentimientos indeseados, y quita tu atención de ellos. La clave a terminar con este patrón es no abandonarte cuando tus emociones se oscurecen en su lugar debes de invitarlas y permitirte sentirlas.

Recuérdate a ti misma que está bien sentir tristeza, enojo, miedo, cansancio. Dale la bienvenida a tus emociones negativas con delicadeza y curiosidad, pregúntales que quieren de ti. Esto incluye esos intensos sentimientos de culpa o enojo que tienden a terminar en un episodio de comer por emociones. Acepta tus sentimientos y tu cuerpo comenzara a entender que no necesitas comer compulsivamente para protegerte de ellos. Además escuchando a tus emociones, descubrirás que es lo que realmente quieres y crearas estrategias para tener mayores satisfacciones.

2. Mantén el principio del placer.

Da a tu cuerpo otras formas de sentirse bien que no sean comer algo rico. Muchas veces comer por emociones es solo un intento de tu cuerpo de experimentar placer.

3. Come solo cuando tengas hambre.

Las personas que comen por emociones tienden a comer cuando no tienen realmente hambre. Come alimentos integrales, frescos y nutritivos cuando sientas hambre física. 

4. Conoce que te provoca comer por emociones.

Descubre que te provoca y crea estrategias. Si sabes que comes cuando te sientes sola, planea llamar a una amiga o escribe en un diario. Siempre lleva contigo algún snack en la bolsa para que nunca te sientas privada. Comer por emociones puedes ser la reacción de tu cuerpo al sentirse privado de algunos alimentos, así que crea nuevas formas de nutrirte. Llena tu refrigerador de alimentos nutritivos y frescos. Planea nuevas actividades y se disciplinada creando un espacio para que te relajes.

5. Despierta a tu belleza.

Si supieras el ser bello y maravilloso que eres, no negarías a tu cuerpo alimentos saludables. Tampoco usarías la comida como un escape emocional. Cada cambio que hagas en tu dieta debe ser con amor y cuidados para tu bello cuerpo. Es tiempo que despiertes a tu belleza y nutras a tu cuerpo con el amor que realmente merece.