OLVIDATE DE LA BASCULA Y PIERDE PESO

Deje de pesarme hace años y me siento feliz. El problema con la báscula es que le damos mucho poder.  Si me subía a la báscula y no me gustaba el numero que me enseñaba, era seguro que arruinaría varias horas de mi día.

Ahora que lo pienso me da risa. Estaba dejando que un numero dictaracomo seria mi día. Me parece absurdo. Así que deje de pesarme.

Primero que nada, dejar la báscula me ha enseñado que la verdad no me interesa si gane o perdí peso. Lo que me interesa es sentirme maravillosa y con energía.

Aquí hay algunos métodos para que puedas saber si has perdido peso sin subirte nunca más a una báscula.  

1.    Siente tu ropa. ¿Se siente holgada? ¿Te aprieta? ¿Te sientes bien en ella?

2.   ¿ Como duermes? ¿Tienes problemas para dormir? O ¿Sales de la cama en la mañana con mucha energía?

3.   ¿Cómo te sientes? ¿Te cansas fácilmente? ¿Te sientes lenta? ¿mal humorada? ¿Ansiosa? Todos estas son señales de que algo no esta bien en tu salud y por lo tanto en tu alimentación.

4.   ¿Qué tal te ves en el espejo? El espejo puede decir más sobre tu peso que un bascula. Recuerda que las basculas comunes no miden la diferencia entre musculo y grasa.

5.   ¿Qué condición física tienes? Si eres deportista tu sabes de lo que te hablo. ¿Tienes energía? ¿Te cansas rápido? ¿Te mueves rápido o lento? ¿Estas obteniendo más fuerza? Todos estos son indicadores de la perdida o aumento de peso. Aunque no seas súper activa pon atención a las cosas como subir las escaleras, agacharte a amarrarte una agujeta, o solo caminar. Estas acciones nos pueden decir mucho sobre nuestra salud.

 

Ya lo tienes, cinco formas de saber como andas de peso y salud sin tener que subirte a la bascula. Ahora tienes permiso de tirar tu bascula. Serás mucho más feliz sin ella.